Un apartamento nórdico con tres comedores + shopping para conseguir el estilo


Sin conocer los metros cuadrados exactos de este apartamento danés, lo que sí podemos deducir es que sus propietarios dan mucha importancia a comer en familia, o a trabajar en casa, en alguno de los tres comedores con los que cuentan: el primero de ellos, el office de la cocina, está equipado con una librería Billy de Ikea, un clásico al que han pintado las puertas de negro para conseguir un efecto de contraste muy enriquecedor. En este comedor de la cocina, una mesa de tablones anchos y unas Tólix old marcan el estilo vintage que campea por toda la casa.


Con la reforma del apartamento, los muebles originales de cocina no se vieron afectados, pero sí que cambiaron bastante con pintura, con una pátina blanqueadora que los dejó con un aire más actual.


En el salón-comedor, un nuevo espacio para sentarse y reunirse alrededor de la mesa. Aquí el contraste de estilos es muy evidente y funciona: las líneas sixties de las sillas parecen crear un gran diálogo con las patas torneadas de la mesa de herencia. El salón cuenta con un sofá de cuero escandalosamente bonito que la propietaria encontró en una subasta (siempre queda bien con una alfombra Beni Ouarain), y con una lámpara Sputnik de regusto sesentero, para enlazar con las sillas del comedor. 



El dormitorio, como no podía ser de otra forma, es el reducto de la calma: mullido edredón, confortable cabecero, ropa de cama de lino (la arruga, aquí, es bella), y un guiño de humor con el luminoso que te da los buenos días.



En la segunda zona de estar, la pared del fondo se ha pintado en gris oscuro, consiguiendo que destaque sobre ella el sofá con chaise longue en gris claro. Para compensar el volumen, un sillón en rosa con cojín gris crea una simetría imperfecta con el cojín opuesto del sofá.


Y, por fin, el exterior: una zona más que agradable para usar gran parte del año gracias a su cerramiento. El techo transparente permite el paso de la luz y hace que se pueda comer fuera sin preocuparse por el frío. El verano danés imagino que no da muchísimas opciones más. En esta terraza se diferencian tres rincones: un comedor de exterior, una zona de sofá-banco y una zona para tomar el sol con butacas. ¿Qué os parece? ¿Nos lo quedamos?



Me gusta la perfecta compensación de toques femeninos y toques masculinos, lo fácil que debe resultar vivir y lo relajantes que son cada una de sus estancias. Imprimir un toque vivido, confortable y chic a los espacios es una de las premisas de la decoración en esta casa, más allá de tendencias porque, sin ir más lejos, fusiona todos los estilos. Si te gusta, no te pierdas la selección de shopping nórdico-chic con toques retro e industrial (ahí es nada) que tienes justo bajo estas líneas:





Imágenes: Femina

Bloques decorativos de hormigón: una tendencia de vuelta


Y que ahora ya no. Con mis filias y mis fobias soy muy pasional, supongo que como todos pero, con el tiempo, también he aprendido a relajarme un poco y a ver determinadas cosas con distintos ojos. Inauguro así una sección de odios y amores, que no sé qué periodicidad tendrá ni tampoco qué repercusión, ya me diréis vosotros si estáis en el grupo de... con o contra los bloques decorativos de hormigón.




Permiten el paso del aire, bloquean ligeramente la visión, crean privacidad en el entorno sin dar sensación de cerrado, y dibujan unas fantásticas sombras al pasar la luz. Los muros con bloques de hormigón podrían ser una solución perfecta en muchas terrazas y espacios exteriores.


Vistos así, en muros de jardín y en terrazas con cierto aire sesentero, ganan puntos con los años. De hecho, los bloques calados de hormigón han tenido muchos forofos años atrás, por continuación de una moda sesentera, pero es ahora cuando podrían vivir una segunda juventud.




¿Sí o no a los bloques decorativos de hormigón? ¿Una moda lista para volver?


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El espacio poliédrico de Erico Navazo


Entre mis preferidos de la actual edición de Casa Decor no podía faltar el espacio diseñado por Erico Navazo. Un comedor marcado por la geometría, tanto en mobiliario y decoración como en el propio continente. La textura de las paredes, marcada por centenares de molduras que dibujan figuras geométricas, hacen que el comedor parezca una oda a las vanguardias.


La paleta de color, de suaves tonos empolvados enfatizados por destellos metálicos mate, rezuma serenidad. Una muestra más del buen hacer de este interiorista (que ya me conquistó en su propio espacio de trabajo, que os mostré en esta entrada) y que ahora, en esta ocasión, ha diseñado el espacio en colaboración con la tienda online Westwing.






El loft cálido y personal de una estilista de moda


Dejadme empezar por el dormitorio. Un loft en Los Angeles ya es lo suficientemente atractivo desde el titular pero, si parte de un espacio tan personal como este dormitorio, en el que la presencia más llamativa es la fotografía en blanco y negro de un vaquero y su caballo, el resto podría estar vacío. Ciertamente, la fotografía es capaz de llenar el lugar, igual que lo hace el resto de arte dispersado por el loft de Jayne Min, estilista, diseñadora de complementos y conocida blogger de Stop It Right Now. 


En los interiores, y específicamente en su casa, su personalidad se ve reflejada en cada rincón. Las personas creativas, claro está, focalizan su atención en cada pequeño espacio para conseguir que prisme su forma de ser. El ojo, después de mucho tiempo y mucha práctica, está habituado a combinar tejidos, mobiliario actual y vintage, objetos raros y accesorios más funcionales con una suerte de naturalidad que, afortunadamente, también se puede entrenar. De hecho, saber decorar, como saber vestir, es algo que tiene una parte de innato y una gran dosis de aprendido. Yo personalmente tengo el verano movidito, pero no descarto ampliar mi formación en diseño en unos meses, alguno de estos cursos está en mi punto de mira.
El bagaje personal de cada uno se va formando según pasa el tiempo y siempre es posible sacarle el máximo partido y mejorarlo con conocimientos aprendidos. 


Atención al comedor: su aparador está hecho con módulos de cocina de Ikea, a los que ha colocado una pieza de madera de caoba africana para darle un toque mucho más sofisticado. En cuanto a la fotografía, ha confiado en el buen hacer del fotógrafo Rick Rodney.



Es curioso como ella, aun siendo muy proclive al estilo tomboy y al minimalismo en su forma de vestir, se deja seducir también por piezas más raras y originales, joyas vintage que encuentra en sitios como eBay. Y lo hace siempre con humor e irreverencia, demostrando ir más allá de las tendencias y apoyándose en ellas para crear su propia personalidad a la hora de vestir. Las piezas de fotografía de su casa son obras de amigos, lo que todavía las hace más próximas.  



Lo que podría ser un espacio frío (no es fácil darle alma a un loft de techos altísimos y casi ninguna pared para delimitar espacios y hacerlos más amables, más cercanos) tiene la dosis justa de calidez con el recurso de las alfombras (como la alfombra étnica del comedor) o de los cojines y las alfombras de pelo de oveja sobre los sillones vintage). Como en sus estilismos personales, combinar piezas, crear capas y sumar texturas es la baza con la que juega también en su casa.





Si quieres saber más sobre Jayne y su estilo, no te pierdas su blog, aquí Y si tienes ganas de disfrutar viendo otros espacios inspiradores, no te pierdas este loft que me sigue gustando como el primer día.

Imágenes: My Domaine

Inspiración en blanco, negro y amarillo




Paredes enteladas o con molduras, un móvil de Calder, iconos del diseño del siglo XX por aquí y por allá, lámparas arracimadas con regusto setentero y, de fondo, una paleta en blanco, negro y amarillo. Este interior firmado por Studiopepe es inspirador en fondo y en forma. Una píldora de color muy fuerte para dar energía a la semana. Yo tengo la suerte de irme de viaje unos días, ya os contaré :-)








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